Como lo dije antes es absolutamente insolente que un ser sin preparación literaria se atreva a publicar un blog con cuentos y una incipiente novela, llena de errores y falta de edición pero es mi libertad la que redacto en mis palabras. No soy escritor solo alguien que desea contar algo con los retazos de una imaginación que no es guiada por los estudios, ni la preparación....pido disculpas a los verdaderos escritores y sobre todo a los verdaderos lectores.
I(primer capitulo)-Inducción a la locura
I. INDUCCION A
Ayer cumplí los 40, aparento 10 años menos por la virtud de pertenecer a una familia de campesinos tranquilos, saludables, despreocupados, e inalterables, capaces de soportar con absoluto estoicismo y disfrute, los medios días calurosos, silenciosos, soporíferos e interminables en aquellos campos de la sabana Caribe sobre volados por gallinazos tristes y regordetes alimentados por una muerte incansable que sembró aquellos parajes de cientos de culebras cascabel y mapanas, voraces y endiabladas. Día a día se despachaban conejos, burros. Venados y una que otra vaca desafortunada que buscando pastos mejores terminaban recibiendo el veneno que las pondría en la mesa de aquellos carroñeros con suerte. Para esos tiempos en que vivíamos en la hacienda yo solo tenia 12 años y mi espíritu no soportaba ver la lentitud del tiempo casi detenido jadeando de calor en el horizonte, el universo en cámara lenta, la desesperación en el zumbido de las avispas solitarias, el crujido también lento de la madera aperezada por la tensión de la cabuya de mi hamaca, y la mirada incomprensible de las gallinas. me desesperaba aun mas ver a todos en sus hamacas tomando una siesta tranquila apacible como si el universo solo fueran esas
En las noches el animal se tranquilizaba un poco y se volvía melancólico un perro llorón y lastimero que aullaba en silencio y se sacudía aquel torrente de noche que se me metía por los ojos y lo empapaba todo de oscuridad dentro de mi, a veces me levantaba en la noche flotaba en la penumbra hasta la puerta y salía al patio aun mas negro, mas irreal, menos de este mundo y me quedaba espantado al ver los ojos brillantes del ganado como si los muertos encendieran lámparas en sus ojos para poder asomarse al mundo aunque fuera por las noches mientras el ganado les ayudaba a rumiar sus recuerdos, así se siente cuando te miran en la noche, como si te mirara algo mas poderoso, sentía escalofrío, escuchaba todos los ruidos , cada movimiento del mundo, de los mundos , aquellos ruidos que en el día la luz no deja oír, en cambio en la oscuridad los sonidos del miedo se propagan mas fácil y eso era lo que escuchaba, mi propio miedo, que me hacia correr a ciegas hacia mi hamaca y me enrollaba en ella como en un manto protector como si los fantasmas no pudieran atravesar con su mano inexistente aquella tela y tocarme el corazón hinchado de miedo, pero el despertar era un renacer en aquel campo nublado a las 6 de la mañana y los muertos y demás cosas ficticias se iban a dormir y dejaban a la realidad volcarse como una avalancha sobre el mundo renacida también y revestida con su manto de monotonía y prediscibilidad.
Me había jurado a mi mismo que ha esta edad estaría gozando de aquella gloria infinita que se desbordaba en mis sueños adolescentes y que ahora sin anuncios y sin darme cuenta si quiera, porque el destino es un vengador paciente, solo se han convertido en frustraciones de adulto, ahora supongo que debo madurar, aceptar y coloco aceptar por no colocar la palabra resignarse y no sentirme mas agobiado y vencido, aceptar que solo eran sueños y sonreír y pensar en que solo fueron rebeldías. Pero no se en que parte del tobogán de la vida se desvió mi suerte quizás desde el principio me lance con miedo, culpables mis padres? culpable yo? culpable la sociedad? Culpable dios? Culpable ese parásito que me desordena el sueño, que se retuerce en mis entrañas cada día, que no me deja ser un don nadie feliz y que me recuerda que hoy no fue un buen día, que se vivió igual que el anterior y que el anterior a ese y el anterior a ese otro y así en círculos hasta llegar al inicio que es el mismo final. un reflejo infinito en un espejo que se quebrara algún día. Pero mañana será otro día y me levantare con ganas de matar, porque se me volvió un vicio, una adicción de dioses despectivos, la emoción del preámbulo, la emoción de acertar, la emoción de huir, la emoción de ocultar el secreto, un secreto gigantesco enorme, un secreto poderoso, no como el robo de la ropa interior de mis primas, ni de fisgonear a mi vecina por aquel agujero en la pared que providencialmente dejo el ultimo temblor en aquel pueblo que después de vendavales, inundaciones, malos políticos, plagas y migraciones de cachacos lo único que le faltaba era que temblara, fue un temblor minúsculo en una región plana como una mesa de billar, sin volcanes y sin dioses desatendidos pero sucedió y solo nos enteramos los que lo vivimos y nadie mas lo supo porque para que?, igual a quien mas le iba a interesar y quien mas nos iba a creer?. Los supersticiosos buscaron sus razones, las iglesias apocalípticas se llenaron de fieles queriendo pagar su porción de cielo con su poca porción de tierra y los intelectuales se inventaron una falla geológica le dieron nombre y así dejaron tranquilo al pueblo y a ellos mismos y ganaban una que otra borrachera gratis gracias a algún incauto interesado en escuchar sus conjeturas.
A mi ese temblor me tomo en mi cama, en mi habitación bañado en sudor a las 11 de la mañana tratando de imaginar a Luisa cala que cantaba al otro lado de mi pared en el baño de su casa y el temblor nos tomo a los dos por sorpresa a ella desnuda inconsciente pero no inocente de provocar mi mente trece añera con sus cantos y el sonido del agua en su cuerpo. Aprendí a puro oído a reconocer que parte del cuerpo se restregaba de acuerdo al sonido, sabia que era el cabello porque emitía aquel sonido de río y el agua caía fluida filtrada en su cascada castaña , y reconocía cuando estaba en sus pechos porque el agua caía intermitente y se escuchaba un sonido de fricción tranquila delicada y su canto pasaba a un tono bajo y sabia que había llegado al punto cumbre porque el agua fluía pero cuando se estrellaba el agua contra el piso no hacia mucho ruido porque el agua iba a dar al piso desde el trampolín de su cintura y su voz reverberaba porque la mente titila, las ideas titilan, los pensamientos titilan cuando tocamos el instinto.
Me preguntaba si ella se imaginaba que yo estaba allí tumbado revolcándome en el deseo, consumido en la tarea de poseerla una y otra vez en mil formas en mi mente preadolescente. El temblor duro solo 6 segundos, el silencio posterior duro casi dos minutos mientras cada quien examinaba sus culpas, alcance a prometer que no volvería a hacerlo, promesa que me duro hasta que recogí aquel cuadro hindú que se había caído y note aquella grieta en la pared de lo imposible y mire por ella y vi el rostro de Luisa y vi su cuerpo desnudo y la promesa se me rompió en las manos una y otra ves durante 3 meses a las 11 de la mañana, solo era quitar el cuadro y extasiarme ante la belleza de aquella mujer inocente de su belleza pero no inocente de ser mujer, guarde el secreto para mi y saboreé por primera vez el placer de sonreír a solas, de dejar que el mundo se vanaglorie de miles y miles de cosas insulsas mientras yo disfrutaba el placer de poseerlo y mas que de poseerlo, disfrutaba el placer de que nadie mas lo poseía. Era tanto ese placer del secreto que tampoco fui capaz de confesarlo ante el padre emel arevalo en el preámbulo de mi primera comunión, recuerdo que confesé las mentiras, los malos pensamientos, la envidia, pero como confesar algo de lo que no me arrepentiría nunca, de algo de lo que aun saboreo a solas y todavía me saca una sonrisa picara, además si dios fuese considerado que era pecado no hubiera mandado aquel temblor milagroso, con esa excusa distraje la culpa en aquel entonces y Salí liberado de la confesión , liviano, ansioso porque ya casi eran las 11 y Luisa me esperaba sin saberlo, deseando que yo la viera también sin saberlo y me diría todos sus secretos sin contarlos. Alguna vez regrese al pueblo por pocos días después del servicio militar y de la locura.
Ella se quedo mirándome intentando reconocerme, abrió los ojos y me saludo efusiva, me dijo- estas echo un hombre y que hombre- exclamo. Ya no era la misma Luisa, ni yo el mismo niño, a ella la había engordado un matrimonio bien llevado, una alegría tonta y el descubrimiento de la cocina que nunca había pisado antes de casarse, me abrazo con fuerza con sus brazos gruesos y fornidos de cargar tres hijos con diferencia de edad de 11 meses entre cada uno, todos barones robustos y sanos, y sentí su pelvis presionando la mía con un poco de rudeza y sin disimulos, sentí la vergüenza del que no lo espera, del que no lo quiere, del que le llegan las cosas cuando ya para que. Sabia que Luisa era ahora una mujer felizmente casada y se ahora que la felicidad nunca es completa a pesar de tener lo que se quiere, la felicidad es completa cuando se tiene todo y todo a mi modo de ver es imposible de obtenerlo cuando dentro de tu todo esta incluida la voluntad de los demás. Quizás ella me deseaba desde antes como yo a ella, tan solo es un quizá a destiempo porque ahora solo me inspiraba pensamientos fraternales, ya su cuerpo no era el mismo que me desvelaba, no era el mismo que me hizo ambidextro, no era el mismo que recordaba mientras prestaba el servicio militar en aquellas noches eternas, de luciérnagas irreales, de relámpagos lejanos, de tristezas cercanas, de recuerdos permanentes, de nostalgias implacables que me hacían llorar, cuando se me enfriaban las lágrimas en el rostro en aquellas madrugadas heladas, la recordaba a ella y recordaba a mis padres, recordaba las siestas que ahora si aprovecharía, recordaba el calor que ahora si me hacían falta, sentía como que mi vida no se ubicaba en un termino medio en un termino equilibrado si no que me pasaba de un extremo al otro como cuando no se saben pedir los deseos al genio de la lámpara que se hace el pendejo para joderte la vida , no como si estuvieras siendo bendecido si no victimado por alguna divinidad aburrida, en esas madrugadas frías el animal se daba golpes contra mi, quería salir y yo salir corriendo detrás de el en una carrera enloquecida, desesperada de pasos largos, sentir como se me secan los ojos con el viento, sentir como la carne se me va desprendiendo en esporas que van quedando como una estela como la cola de un cometa sin nombre y como mis huesos se convierten en un polvo brillante, helado como escarcha y luego mi espíritu se esparce como vapor y al final va corriendo mi nada detrás de mi en una carrera sobre una esfera, pero debía quedarme allí y calmarme con la esperanza de que aquel infierno algún día pasaría además descubrí alguna vez gracias a la sicóloga del batallón que aquel animal indómito no eran parásitos como decía mi padre, ni alguna bruja desocupada como decía mi madre y mucho menos un animal verdadero como pensaba yo, si no que simplemente era un sentimiento, un sentimiento que la sicóloga Berta castañeda motilo con sus propias manos, le corto las garras, lo baño, le puso un bozal y le puso un collar con el nombre de ansiedad. Pero en esos momentos en la noche cuando veía el cielo, cuando los ojos me ardían y se me cerraban solos y el frió se entraba por todos los poros en aquella ciudad triste y ajena que debía defender con mi vida y con mi cansancio, mi animal sufría una metamorfosis y pasaba de ser un animal ansioso, de cautiverio mal llevado a ser un animal rencoroso, astuto de respiración fuerte, de visión perfecta intuitivo que ya había escogido a su primera víctima o mas bien la víctima lo había escogido a el .No sabia como haría tal cosa si la muerte y yo caminamos por caminos tan diferentes yo defendía la vida de cuanto ser vivo creado pisara este planeta y buscaba el bienestar de todo ser humano, si yo iba a ser el primer sacerdote y el segundo santo de la familia según mi mama, que se alegraba de toda buena obra y se llenaba de orgullo cada vez que alguna de las señoras prestantes del pueblo hacia un comentario elogioso sobre mi comportamiento, era el niño perfecto , buen estudiante, muy bien hablado, muy bien presentado, acolito principal en las misas del domingo con mi cabello engominado y mis uñas impecables, 15 años y ninguna novia conocida, ningún licor probado, ninguna fiesta asistida, tímido y risueño, mi destino era el seminario. Mi papa si tenia sus reservas sobre el sacerdocio y se le notaba su inconformidad, el quería un ganadero, un agricultor fuerte como el, un hombre de campo mujeriego y sencillo, que dejara el apellido de los Molina Belmonte en alto, que quizá embarazara a dos o tres mujeres y plagara de bastardos a pueblo nuevo para que el apellido creciera, y que muriera del corazón a los 60 como todos los hombres de nuestra familia que nos precedieron, todos murieron a los 60 años desayunando café con leche yuca y queso, después de analizar esta situación y después de investigar a fondo la historia de mi familia estoy convencido hasta los huesos que los primeros dos que murieron en idéntica forma fue una casualidad fatal y burlona del destino y los otros tres restantes murieron de pura y física sugestión, que seguramente será la causa de muerte de mi padre,le falta un año y ahora se emborracha día de por medio y se ha llevado por delante a cuanta mujer fea, bonita, vieja o joven se le cruza en el camino hacia su muerte, he tratado de convencerlo pero es difícil remover la estupidez genética, en definitiva se que en ese tiempo no se sentía orgulloso de mi, en estos pueblos la bondad muy fácilmente se confunde con la mariconeria, hay cierta ambigüedad en el concepto quizá algún día las cosas cambien y los santos puedan caminar tranquilos y hacer sus milagros por estas calles empolvadas. Lo cierto era que a pesar del lunar que tenia en mi hoja de vida celestial por mis horas de auto complacencia pensando en Luisa, yo era un adolescente que trataba de salvar el mundo de la manera ortodoxa, haciendo el bien y alejándome de los vicios y las tentaciones del hombre. Allí en el ejército a pesar de la rabia y la impotencia no me imaginaba como iba a ser capaz de matar si me horrorizaba cualquier tipo de muerte.
Todavía tenia en mi memoria la primera vez que vi matar un chivo, vi como lo amarraban y lo colgaban de las patas traseras, escuchaba su berrido lastimero, melancólico y me parecía entenderlo en palabras, los animales no lloran, no ríen pero su lamento es mas que humano, te miran con esa extrañeza inocente y su berrido es un porque?? Luego sin piedad le cortamos el cuello y tenemos la delicadeza de poner una ponchera debajo para aprovechar la sangre que se derrama todavía viva y se mueve como un ente dentro del recipiente y mira su sangre al chivo y ambos se dicen adiós, quede aterrado por dos meses en los que no probé la carne hasta que sin darme cuenta comí alguna hamburguesa y como muchas cosas en esta vida todo depende de la presentación y de la forma, la comí desprevenido y ya al final caí en cuenta y nuevamente me reconcilie con mi especie carnívora pero ya había adquirido la fama de delicado y hasta marica para aquellos peones rancios y agrestes de la hacienda que salían a cazar a diario y venían cargados de conejos, zorros y cualquier animal que se les atravesara a sus balas, yo los miraba con cierta tristeza y hasta fascinación por la manera primaria y descomplicada, su creencia en pleno siglo 20 de que la tierra es plana es el indicio indiscutible de que viven en su propio mundo y lo mas envidiable y detestable es que son irremediablemente felices bajo esa condición cuanta envidia ciento ahora de esos hombres que no se complicaron la vida con un universo si no que se conformaron con aquellas hectáreas que los satisfacía y hasta les sobraba. Ellos mataban con naturalidad sin pecado, y yo que espantaba a los ratones para no matarlos ahora estaba en el predicamento de asesinar a una persona y como lo haría si le temía a los preámbulos de la muerte, al dolor, al espanto y a la culpa que no te deja en paz por el resto de tu vida y por el resto de tu muerte. Yo que nunca había lanzado un puñetazo, ni levantado la voz a nadie, que me estapantaba la oscuridad, que no creía en la maldad ni en la premeditación de las personas para hacer cosas malas, vivía en un mundo color de rosa y la vida nunca quiso mostrarme su lado desalmado hasta ahora que me puso un arma en la mano y rencor en el corazón, un sentimiento nuevo contra alguien que lo merecía, por el momento solo me contentaba con imaginar que me escurría en las noches con un cuchillo y como si no fuera yo llegaba hasta la casa del teniente Rodolfo casilimas y como si todo fuera perfecto no estarían su hijo y su esposa, lo miraría un instante en la penumbra como me miraban los animales en la noche con la mirada de los muertos, el sentiría el peso de mi mirada y de mi odio, se levantaría y me reconocería de inmediato, y vería mis ojos brillantes y se asustaría, lloraría, suplicándome perdón, pero yo como un asesino implacable y despiadado le diría que es demasiado tarde, el intentaría golpearme y no me dolería, no me derribaría porque estaría fortalecido por aquella locura cegadora de la ira, y le diría solo pocas palabras y le preguntaría porque? mirándolo a los ojos con mis ojos llenos de fuego mientras le escarbo el corazón con el cuchillo y tratando de hallar el arrepentimiento en sus gestos mientras la vida se le va así no mas y se le apagan sus ojos de guerra y yo echo el cuchillo en la fosa séptica del batallón donde nunca lo buscarían ni lo encontrarían o talvez dentro de unos 20 años cuando nadie se acuerde, cuando a nadie le importe. Al día siguiente seria el revuelo las investigaciones, nadie pensaría en mi, en un niño mimado que escuchaban llorar en las noches, que nunca respondió un golpe, un insulto y que tenia la mirada tan triste, seria perfecto pero como el sexo en ese tiempo, todo solo era un sueño, otra fantasía en el reino de las imposibilidades y de las imposiciones, llegue a estar tan triste en mi situación que pensé en suicidarme acabar con todo de una vez, un disparo en la soledad de una guardia como ya lo han hecho varios porque uno alcanza a pensar que ni volviendo a casa hallara solución a aquel sentimiento de desamparo total, muchas veces en la garita izquierda que da hacia la espesura de la selva cuando miraba hacia la oscuridad de la selva que es una oscuridad diferente porque te atrae te succiona como si en realidad fuera un hueco una caverna con gravedad horizontal, allí ponía el cañón del fusil en mi boca y me decía a mi mismo, solo es atreverme, un arranque de locura, un clavado al precipicio, no pensar, no esperar a que el miedo me alcance pero siempre desistía muerto de pánico y llorando. Alguna vez pensé que era mejor utilizar el conducto regular, y coloque mi queja ante el mayor enrique Martínez, un militar cincuentón y risueño que gozaba de buena acogida porque en muchas ocasiones ordenaba que se nos diera arroz con pollo en días normales o que se nos dejara dormir o nos regalaba días de licencia sin ningún motivo además que siempre se dirigía a nosotros como: mis muchachos y jamás se le escuchaba levantarnos la voz, y de todos modos entre tanta figura déspota y petulante que había para entonces en nuestro batallón el mayor Martínez era una bendición para nosotros, así que solicite una audiencia con el, no estaba muy seguro de hacerlo pero confiaría en su buen criterio y se que me daría una solución, seguramente me autorizaría un cambio de batallón o con suerte cambiaria de batallón al teniente casilimas y así todos seriamos felices, me reuní con el en su oficina, una oficina pequeña y con aire acondicionado en una ciudad fría y de inviernos largos y tortuosos y además producía un ruido bajo que te descomponía el estomago, era alfombrada y tenia algunas fotografías familiares donde confirmaba su aptitud fraternal, así que me sentí un poco confiado y pude contarle sin restricciones el mal que me aquejaba, le conté todos mis problemas con el teniente desde que ingrese a las fuerzas, que el primer día me enviaron a enfermería por una patada del teniente, de los tablazos mientras dormía ordenados por el teniente no una, ni dos veces si no docenas de veces, le mostré mis moretones, también le conté que siempre reforzaba la guardia y me tocaba un turno mas que a los demás, que muchas veces me mandaba a realizar oficios y cuando llegaba ya no había comida para mi, que algunas veces en las noches de lluvia no me dejaba colocar el impermeable y todo lo anterior sin contar el maltrato verbal permanente porque rara vez me ha llamado por mi nombre, me descargue completamente como si acabara de confesar el pecado mas grande, sentí la tranquilidad de aquella confesión antes de mi primera comunión .me escucho apaciblemente haciendo gestos de aceptación que me alentaban un poco y no me equivoque el mayor me autorizo el traslado al distrito 12 de Santamarta, me dijo que lo hacia no por el supuesto maltrato del teniente casilimas, si no porque el también era del caribe y sabia que nada había peor que aquel frió y aquella ciudad para la tristeza y la soledad de un costeño; uno aquí se puede morir de eso- dijo, tenle paciencia al teniente el próximo mes te vas con un pelotón que vamos a mandar a reforzar a los contraguerrillas del magdalena, a pesar que un mes me parecía una eternidad asentí complacido y agradecido, al menos pasaría los otros seis meses del servicio con mas tranquilidad y cerca de mi casa, cerca al mar y cuidando a las turistas de cualquier brote de aburrimiento, Salí de la oficina renovado, y con la aptitud del que se va de viaje y se despide de cada cosa, la guardia esa noche se me hizo mas corta, mi mente jugueteaba con los recuerdos, volvería a Santamarta de donde nunca debí salir si no es por la mala fortuna de tener el mismo nombre que un soldado regular que si debía ser trasladado a esta ciudad, los soldados bachilleres que saben técnicas de oficina y sabemos escribir a maquina, nunca salimos de las oficinas y del distrito de Santamarta pero bueno dentro de poco solo seria una anécdota. Lastimosamente el teniente casilimas se entero una semana después de la noticia de mi traslado y arrecio sus insultos y sus humillaciones, me ponía a hacer ejercicios absurdos y extenuantes aun cuando ya el tiempo de entrenamiento se había terminado y todavía hoy a los cuarenta años conservo la cicatriz en la espalda de un tablazo que me dieron a las dos de la madrugada del Martes 15 de septiembre, y estoy completamente seguro que esa vez el tablazo me lo propino el propio casilimas porque mi odio lo reconoció en la penumbra, medianamente robusto, de piel oscura casi color humo y su cabello corto y parado como crines sus ojos pequeños de roedor y sus manos de dedos cortos de la gente sin fundamento fue como si lo viera con los ojos de un animal nocturno. No me dolió quizá por la costumbre, quizá por la rabia, ya mis compañeros no se reían como las primeras tres veces se que en su silencio también repudiaban aquella infamia, aquella saña contra mi. Pero quien dice algo, cuando todos somos peones inexpertos y sobre todo niños que se enfrentan por primera vez a la maldad sin sentido. El 18 de septiembre, nos formaron en la cancha del batallón a las 8 de la mañana y el mismo teniente casilimas nos informo que saldríamos para el monte que debíamos recoger los equipos completos, hacia un sol primaveral, un clima tibio agradable como no hacia desde hace mucho tiempo, nos dieron buen desayuno, nos dejaron repetir agua de panela con chocolate, no podíamos evitar cierta sensación de condenados, el teniente nos explico como seria nuestro recorrido de unos
No reconocí la voz , me levante rápido y mire la cara de la voz, era un guerrillero, era un guerrillero de unos treinta años, blanco, de mediana estatuta, delgado, con la barba descuidada e irregular y cierto aire campesino, no como los campesinos de la costa, que aunque trabajen la tierra todos tienen apariencia de pescadores, este tenia aire de campesino del interior, con rostros bonachones que no te permiten saber que clase de intrigas o telarañas se tejen en sus pensamientos porque su apariencia de inocentes no deja lugar a dudas y hasta se siente culpa tan solo de imaginarlos implicados en cosas tan funestas y sucias como las que estaban cometiendo en nombre del pueblo. Me levante y me hizo señas para que caminara, miro hacia todos lados y volvió a señalarme la dirección, no solté el fusil porque no me lo ordeno, ni hizo insinuación de que lo hiciera, tampoco me estaba apuntando, tenia el suyo armado y levantado pero el cañón no se dirigía a mi, caminamos unos cincuenta metros hasta un grupo de árboles donde estaban varios guerrilleros, eran cuatro, todos muy jóvenes de baja estatura y muy delgados, se extrañaron al verme y tenían esa actitud tímida de los actores primerizos pero ninguno hizo ningún movimiento de precaución, el se adelanto a las preguntas y les dijo que yo era de los suyos, que el había visto cuando yo había matado a un perro oligarca, con esas palabras confirme la muerte del teniente, pero aun así no sentí culpa, quizá porque mi situación en esos momentos era complicada o porque descubrí que para tener sangre fría no hay que ser malo, a veces solo se necesita estar cansado hasta el tuétano de cargar sobre los hombros la humillación, me sorprendió que charlaban como si no estuviera pasando nada, como si lo que ocurría a unos
abrí los ojos en sanidad militar en una cama de hospital muy cómoda, estaba adormilado pero me mire y no me faltaba nada, dos extremidades inferiores con movimiento, recogí un poco la sabana para mirar mis pies y estaban intactos, mis dedos se movían y lo celebre en mi interior, mire mis manos y estaban completas, solo un pequeño moretón en mi dedo índice derecho, un moretón que era la marca del gatillo de mi fusil, palpe mi cara y no estaba vendada, no me dolía, mi nariz tenia la textura de la piel normal, mis labio igual, mis orejas estaban perfectas, mi cuerpo estaba completo, nadie me vio despertar, suspire con cierta alegría, con cierta tranquilidad y me dormí nuevamente con una mueca de sonrisa en los labios, dormí dos días seguidos, renací de mi mismo, diez y ocho años gestándome en mi, abrí los ojos al nuevo mundo y hacia una mañana esplendorosa, primaveral por primera vez en esta ciudad lúgubre, el sol entraba por las persianas a medio abrir y manchaba con su color brillante cada elemento de la habitación donde casi todo era blanco o plateado, ardía un poco aquel panorama visto con los ojos de un recién nacido, la enfermera estaba llenando los reportes del paciente de la cama contigua que a diferencia mía, tenia vendado casi todo el cuerpo y se le veía la mancha de sangre en le muñón de la pierna izquierda- una mina- pensé y me entristecí con la lastima rabiosa del soldado y sentí cierto orgullo de haber acabado con cinco de aquellos asesinos, la enfermera puso su atención en mi y me sonrió, respondí el gesto y me pregunto que como me sentía con su voz de niñera y poniéndole diminutivos a casi todas las palabras, que para cualquier enfermo del cuerpo y no de la mente, resultaba excesivamente empalagoso, me contó todo lo que había dormido, además me comento que debía levantarme rápido, que no tenia absolutamente nada y que me estaban esperando periodistas y altos mandos para felicitarme, a pesar de que todo me lo dijo en tono sobre saturado de ternura desgastada, me alivio cualquier preocupación por alguna sospecha o investigación por la muerte de casilimas, pero era obvio que necesitaban un héroe, necesitaban mostrar resultados y levantar un poco la moral de los soldados y del pueblo también, y yo les iba a quedar perfecto después de arriesgar mi vida, matando quien sabe como, a cinco guerrilleros y quedando a merced del combate agarrando mi arma con el gesto de dolor en mi rostro, que un periodista avezado definió como el rostro de rabia, de dolor de patria, cuando en realidad lo que me estaba doliendo era la libertad, me dolía la emboscada del destino, el laberinto maquiavélico que me parió justo en el lugar equivocado, a la hora menos pensada y con las personas menos deseadas, dijeron los noticieros que yo me había ido en arrastre bajo por lo menos doscientos metros con el sigilo de un felino, que los divise y espere el momento preciso, dijeron que no pestañeaba, que yo había sido entrenado para eso, que era un soldado de las nuevas fuerzas especiales capaz de no dormir durante tres días, que era también capaz de quedarme inmóvil los mismos cuatro días hasta parecer algo mas del paisaje, que hacia mis necesidades en unos pañales especiales con componentes antisépticos de ultima tecnología y hasta alguno sugirió que me bebía mi propia orina para sobrevivir, y era inevitable que también me adjudicaran un apodo, me llamarían a partir de ese día, el camaleón del caribe, tuve que confirmar muchas de las mentiras, confirme que los había sorprendido, que ellos no me habían visto, que tenia ese rostro de dolor porque estaba matando gente de mi país y confirme que lo volvería a hacer por mi patria, cuando mi patria en esos momentos fueron mis amigos, mi patria era yo, negué eso si todas aquellas cualidades de súper hombre, pero me toco decir un si tímido para decir que estaba en las fuerzas especiales, inexistentes claro esta, pero convenientes como un espantapájaros, un general delgado y de bigote abundante me palmeo el hombro y me dijo sonriendo: así también se ganan las guerras muchacho- lo dijo con un tono de complacencia, como si acabara de lanzar la bomba atómica, luego supe que era el segundo comandante del ejercito nacional y en el cóctel en mi honor conocería a su hija Maria victoria padilla whitman un ser inconcebible si no se toca.
Toda la prensa se había ido y me quede tomándome un vino rojo en una copa de la vajilla de lujo del distrito militar, solo utilizada en las ocasiones en que el presidente visitaba el batallón para hacer los ascensos o en las fiestas de altos mandos donde nosotros servíamos de meseros y de escoltas de sus apellidos y de los amigos de sus apellidos y de todo aquel que tuviera algo que ver con sus apellidos, pero esta vez tenia en mis manos un vino rojo chileno, que al olerlo me sedujo como si bailara en mi entrecejo y desvirgo con su suavidad madura aquella sobriedad insomne, me sentí mas relajado y hablaba con pablo de las cosas increíbles que nos habían pasado, nos volvimos nostálgicos a los diez y ocho años, como si el vino nos fuese brillado los recuerdos, como si estuviéramos recordando el futuro y en medio de aquella embriaguez de alegría y de tranquilidad mas que del licor le di un consejo, que después me agradecería en publico al recibir el premio como el mejor reportaje de crónica del país, le dije que siempre informara la verdad, simplemente la verdad, que la adornara con todo lo que quisiera, con todas las metáforas posibles, con todos los adornos que el léxico le permitiera, pero que nunca cayera en la tentación de acomodar la verdad, a las necesidades de nadie, ni siquiera del pueblo, porque el pueblo puede necesitar que le mientan, el pueblo es una mujer enamorada, que acepta cualquier mentira con tal de no perder el amor, el pueblo necesita esperanza y si se la damos irresponsablemente faltamos a la historia, porque la historia la vas a escribir tu pablo- le dije con la emoción de tener una idea clara y fluida, vas a escribir la historia como escritor, como periodista y tienes que ser preciso, no engañes a las generaciones que vienen, que sepan en realidad en que punto están parados, como llegaron allí, no les mientas, no dejes que las necesidades del pueblo te capturen y esclavicen tu visión, tu verdad, en ese punto de la conversación solo llevaba tres copas y me sentía con la misma edad del vino, sentía que no improvisaba, que estaba destilando pensamientos que llevaban años de rumiados en mi mente, pablo se quedo callado y solo se limito a afirmar con la cabeza lo que le acababa de decir y me apretó el hombro con su mano derecha , como intentando decirme que apreciaba lo que le decía, me di cuenta que pablo iba a ser o era de esos borrachos silenciosos que aunque tengan la razón borracha, aun la vergüenza les queda lo bastante sobria como para atreverse a decir algo y parecer estupidos, pero yo no iba a perder la oportunidad de verter todo aquello que el vino me estaba diluyendo y lo hice justo a tiempo, como una premonición de lo que ocurriría el día siguiente. Yo quería continuar con mi arenga sobre el sustento hipotético, gelatinoso y cobrizo de la historia, fundamentado y alentado en la experiencia que acababa de vivir con la prensa donde crearon una mentira, los protagonistas la confirmamos y el mundo la creyó, pablo me miraba con los ojos vidriosos como si le estuvieran encendiendo una hoguera detrás de ellos, pero puso atención a mi propuesta, le dije pablo: haga el siguiente experimento, no ahora, si no cuando tenga fama, buena fama, credibilidad entre la gente, que lo aprecien, cuando este en la cúspide, cuando sea el mejor periodista, cualquier día de esos en que no sepa que hacer con tanto reconocimiento y con tantos orgasmos, dé una noticia impresionante, una noticia perturbadora, diga que encontró unos pergaminos que datan de equis fecha y que se comprobó que eran reales, diga que en esos pergaminos se tradujo un mensaje importante, una profecía, un vaticinio sobre la venida de un Mesías o si lo prefieres de la segunda venida de un Mesías, ya sea Jesucristo, mahoma o buda, póngale una fecha próxima, diga que en los próximos diez años, especifique además que nacerá en una ciudad determinada póngale el país que quiera, Turquía, india, china, o si lo prefieres latinoamericano, aunque será mas difícil de creer y advierte también que ese Mesías será asesinado, o si lo prefieres puedes ir a cualquier templo de la religión que prefieras, ganar su confianza, tener una buena reputación de hombre honesto, generoso, piadoso, responsable y sincero, y un día de esos que nadie espera solo elige al personaje mas comunicativo de la iglesia y cuéntale como cosa de tuya, que tuviste un sueño donde nacía el Mesías que te había dicho y todo lo demás y veras como se esparce inmediatamente la noticia y tendrás tu Mesías, que hasta vas a pensar que no es coincidencia si no que te estoy dando un vaticinio real esta noche y que tal vez los espíritus están hablando a través de mi lengua borracha, nos echamos a reír como ebrios viejos: y nos interrumpió una voz femenina mas dulce que aquel licor, suave como el algodón de louisiana que no conocia, nos pregunto-que hablan- pablo y yo nos miramos y dijimos en coro: mierda, seguimos riendonos ahora nadando en el fermento de aquella vos embebidos en el nectar pulverizado de sus palabras, alcoholizados hasta la medula con aquel tono adictivo, pero sin lugar a dudas totalmente ebrios por el vino gratuito, pero solo basto con voltear a ver de donde provenia la voz, para que el alcohol de mi sangre se evaporara, hirvio cada centímetro cubico y el alcohol se destilo por cada poro con aroma nitido y perfumado, un perfume ajeno al sudor de los entrenamientos, ajeno al olor de los lodazales de la selva, ajena a la mierda de vaca que nos untabamos en el monte para espantar los mosquitos, me converti en un momento en un sobrio aromatizado con una fragancia dulce echa con los lirios de mis recuerdos en el ante jardin de mi casa y que de niño ayudaba a regar y ayudaba a que no se juntaran los blancos con los rosados, esos lirios siempre estaban en mi memoria sin explicación alguna, aquel jardin de la memoria ahora se escapaba por mi piel con un sudor helado, fueron solo unos cuantos segundos o decimas de segundo que duro el instante en el que voltie y mire a los ojos a la vos y la vos me sonrio con su boca prestada y yo alcance a decirle hola, y sonrei con mi existencia prestada, con mis triunfos robados. La vos era de maria victoria padilla withman la hija menor del general padilla, uno de esos seres destinados a no sufrir, no sufrir por dinero, por belleza y mucho menos por amor, dotada con todo lo necesario para ser la envidia de cual quier ser humano, pertenecia a una de las familias mas prestantes y reconocidas de la capital, de los ultimos representantes de la aristocracia por herencia, por apellidos y porque quien mas sino ellos, todos metidos en el gobierno, todos metidos en las grandes industrias, todos se codean con el jet set internacional, hasta con los reyes decorativos que todavía existen sostenidos por familias como la de maria victoria padilla para poder tener umbrales de aristocracia, y la familia de padilla wittman estaban en la cúspide ya habian asistido a muchos castillos a muchas ceremonias, a muchos festejos donde los ricos no llevan camaras, ni siquiera fotografos, si no que les toca llevar a cada uno un periodista, se rumoro alguna vez que los padilla wittman daban becas para estudiar periodismo, para poder tener sus periodistas bien entrenados, pero todo eso se me olvido cuando la vi, porque aparte de su riqueza y su apellido, era dueña de una belleza absurda, de esas bellezas que primero te causan admiración y luego te indisponen , te dan rabia porque no logras apartar la imagen de la cabeza y te enojas con dios porque ese tipo de atentados a la humildad de un hombre no se deben hacer sin previo aviso, es preferible estar ciego que mirar un ser como maria victoria, yo que moria por los ojos negros intensos de las libanesas que iban a comer helado italiano donde don viggiano y por las que me gane varias diarreas angustiosas por la ingesta de cantidades enormes de helado, solo para contemplarlas y escuchar su acento lleno de esfuerzos, su español brusco, soñaba con hablarles pero nunca me atrevi, me conformaba con que alguna me mirara y me respondiera una sonrisa, eso era suficiente para mi, don viggiano me miraba y se reia, me decia en su italiano puro cosas que yo no entendia pero que suponia eran palabras de aliento, toda la semana ahorraba para comprar helados y me iba los miércoles en la tarde y montaba guardia debajo del almendro del parque de la independencia junto a la estatua de un bolivar que no se parecia a ninguna de las estatuas, ni pinturas que habia ni que he visto en mi vida, todos en pueblo nuevo pensamos que cuando hicieron la solicitud al escultor, este se quiso burlar del pueblo y envio aquel busto totalmente diferente al libertador aunque no falto el opositor al alcalde que dijo que seguramente consiguieron esa estatua mas barata y para poder robarle al pueblo la hicieron pasar por bolivar, pero alli estaba y era el parque de la independencia y la placa decia nuestro general simon bolivar y los 20 de julios y los 7 de agostos alli estabamos homenajeando a aquel procer con mirada de picaro que quiza se aguantaba su risa de bronce cada vez que nos oia cantarle el himno nacional en su cara y en su cuerpo desmembrado, yo me acomodaba en la jardinera que rodeaba el almendro y miraba la estatua con detenimiento para que las turcas como las llamabamos no se dieran cuenta que las esperaba y apenas pasaban frente a mi yo me iba detrás nadando a contra corriente en sus cabellos largos y negros, ahogandome a borbotones con la fragancia ardiente de sus esencias seguramente ya casi agotadas y que algun dia extrañarian y recordarian con nostalgia, yo llegaba poco después a la heladeria, saludaba a don vincenzo el sonreia y me daba sin preguntar un helado de chocolate con pasas, ellas solo señalaban los sabores para no verse enredadas en la maraña del español, tratando de pronunciar vainilla o chocolate o frambuesa. Cruzabamos miradas y con eso justificaba mi ahorro de toda una semana. Esta vez me miraron unos ojos azules total y absolutamente irreales, no podian existir, no podian estar mirandome, no podian estar consumiendome, la mire a los ojos directamente con su vapor de agua de mar. Se me mojaron los ojos con ese rocio que trae la brisa del mar cuando miras los barcos acercarse a la bahia, eso era mirar sus ojos, era ver al horizonte de mis recuerdos, era ver a la inmensidad desgastada por los poetas en los versos y la ame en ese instante para siempre, desde mucho antes, Desde siempre, hasta mucho después y ahora que lo pienso hasta en la locura cuando no sabia que era ella, tambien la ame. Estaba sobrio de golpe, lucido, preparado para morir elegantemente, un ahogado distinguido con el uniforme de gala flotando en el mar boca arriba con peces de colores mordisquieandome las orejas. Ella nos sonreia y eso era mas injusto con dos seres humanos normales como pablo y yo, no era posible que existiera tan poca compasión con nosotros, nos estaba moliendo la dignidad, la masticaba y nosotros rogabamos porque nos la escupiera en la cara, afortunadamente ni pablo con sus gafas y sus ojos rasgados de la sabana fria, ni yo con los rasgos duros de la costa, alcanzabamos a revelar nuestra estupidez, charlamos de manera normal durante un rato y reimos como viejos amigos, pablo en algun momento se fue para el baño y no vino mas y a pesar de mi panico por quedarme solo con ella, no hubo problema la conversación fluyo diafana, sin cascadas, sin rapidos, sin silencios incomodos, reimos sinceramente y me conto tantas cosas, me conto de su gordura de niña, de sus viajes y yo soñe con que algun dia me dormiria escuchando sus historias, pero en realidad ella era la que queria escuchar mi historia, ella estudiaba derecho en la universidad eclesiastica, como la mayoria de las universidades de comunidades religiosas, era la mas costosa y prestigiosa del pais y alli estudiaban lso hijos de las grandes familias del pais que temerosos de perderse en el anonimato en otro pais se quedaban estudiando en la eclesiastica donde aun seguian siendo hijos de los dueños del pais, yo queria estudiar alli y ese era mis intenciones al salir del ejercito, ella deseaba saber mi historia porque ella pertenecia a la revista de la universidad y el articulo directo del protagonista seria muy atractivo y le significaria alguna de las menciones honorificas que dan a los estudiantes para que cuando trabajen puedan cobrar mas, por un momento me senti utilizado, engañado, seria posible que ella sonriera y me llevara la corriente solo para ganar mi confianza y que le revelara los detalles de aquellos sucesos, su sonrisa parecia sincera, y su mirada fija y a los ojos propia de las personas seguras me hicieron sucumbir a mi idea de hacerme el difícil, comprenderia después con los años y con las experiencias que simplemente no vale la pena entregarse asi como asi ni al amor aparente, ni al verdadero amor, pero esa noche con el corazon nuevo de mi edad solo queria seguir hablando con ella, sentir como su aliento me golpeaba la vida con el aire tibio de sus palabras y me conectaba a ella como un iluminado con la madre tierra cada vez que me tocaba el brazo para reirse, me tocaba y yo podria jurar que soy capaz de dibujar sus huellas digitales, porque la senti, micra a micra, relieve a relieve, medi su temperatura, se cuanta fuerza me aplico, se, sin vergüenza alguna que era un hombre sin voluntad, la esupidez vestida con el uniforme de gala del ejercito nacional, si ella me fuese dicho que hulleramos y que criara sus quintillizos de un hombre que no conocia, lo habria hecho sin dudar, pero a esa edad me perdono todo, ahora seria inconcebible a pesar de que en asuntos del corazon, últimamente me he vuelto temeroso, un roedor huidizo. Comence contandole nuestro viaje a campoamor, le describi el paisaje, el pueblo triste, las calles angostas, el camino desolado y el ataque indiscriminado, no mencione mi paralisis de panico, no mencione a casilimas para nada y solo me mostre como un heroe humilde que se habia topado con un golpe de suerte y después de recorrer a raz de piso unos doscientos metros, me habia topado con aquella hilera de subversivos desprevenidos que se dirigian a rematar a mis compañeros, queria saber mas de mi para escribir un poco sobre el perfil del heroe, no sabia que decirle, no habia nada especial en mi vida, a pesar de lo sana y casi santa, habia sido una vida normal, naci sin anuncios divinos, sin augurios de pitonisas, sin mas esperanzas que ser otro trabajador de la tierra, preñar a alguna incauta y emborracharme los viernes, los sabados y cuando la cosecha y las crias fueran buenas tambien los domingos, solo tenia un hermano que era mucho menor que yo y que nacio a diferencia mia, callado y mal geniado y era a todas luces el genio de la familia, tenia 9 años y ya lo habian promovido 3 años en la escuela primaria, sin contar los innumerables diplomas de reconocimientos por miles de logros academicos que en las paredes de la casa fueron arrinconando mis tres diplomas, el de kinder, el de primaria y el de bachillerato, se perdieron en aquel tapizado de menciones honorificas, pero nunca senti envidia de el, porque era mi hermano y a pesar de que a el lo consentian mas y era el hijo para mostrar en reuniones, fiestas, celebración o ceremonia familiar, sabia que en el fondo mis padres se identificaban mas conmigo porque aunque siempre fui un santurron, no se podia negar que tenia aptitudes para el campo, cuando aquel mounstruo en cautiverio se entretenia junto conmigo en las labores del campo, sembrando, criando animales y arreglando alambrados y corrales, los resultados eran increíbles, llegue a medir una mazorca de un cultivo que yo mismo sembre y media cincuenta centímetros y los cerdos eran enormes como hipopótamos, tenia unas manos creadoras, unas manos especiales decian todos, quien iba a imaginar que esas mismas manos ahora habian acabado con la vida de cinco hombres dije con pesar, ella puso de nuevo su mano en mi hombro y me trajo a la vida, queria abrazarla y sentir cada atomo de su cuerpo pegado al mio y pense por un momento que ella talvez estaba pensando lo mismo que yo, que tal que ella me estuviera imaginando, que tal si a ella la estuviera consumiendo la misma enfermedad y su mano en mi hombro fuera la manera mas social y adecuada para una señorita de su clase de decirme que me quiere abrazar y besar tanto como yo, que quiere probar los ultimos rezagos del vino de mi boca. y porque te metiste al ejercito- pregunto?, con esa pregunta mato mi sueño que no alcanzo a dar tres pasos antes de desangrarse por completo, ella seguia con la entrevista y yo planeando la vida juntos, el eterno drama del enamorado, Yo intente evadir la responsabilidad del ejercito pero por infortunios consecutivos termine enlistado, ninguno en mi familia le ha servido a la milicia, no por cobardia porque mi abuelo y mi padre son dos hombres aguerridos acostumbrados a matar tigres en los playones de la sierra, a dormir a la intemperie hablando con los fantasmas de los indios quemados por los colonos blancos y que construian sus casas del otro mundo en las orquetas de los palos de jaiba, alli colgaban las hamacas mi papa y mi abuelo y regañaban a esos fantasmas juguetones que no los dejaban dormir en la noche con sus sonidos de pajaros nocturnos y rendidos del cansancio de su poca materia que se agota fácilmente, se descolgaban y dormian en el piso espantando las culebras que le temen a los ronquidos de los fantasmas, ellos eran unos guerreros, yo toda la vida he sido un cobarde, sentia panico de la oscuridad en la finca, cuando desde la espesura del monte me miraba con sus ojos negros y me hablaba con la voz de los monos , el frio de su aliento se me metia por las botas del pantalón y me subia como una llama negra erizando cada vello de mi cuerpo. Cerraba los ojos y me acurrucaba bajo la axila de mi padre que sin temor se adentraba en el monte en la noche a buscar a los caballos o simplemente a hacer sus necesidades con la complicidad de la penumbra, no se llevaba un mechon encendido si no que caminaba como un ciego con buena memoria por entre la maleza, siempre me pregunte que tenian aquellos hombres que no eran atacados por ningun animal nervioso en la noche, su piel no se rayaba con la hierba venenosa, ni con las pringamosas vivas que te hacian rascar hasta la carne de la desesperación de la comeson, ellos eran inmunes a los miedos de la tierra y del cielo pero eso si, jamas prestaron el servicio militar, simple y llanamente porque cuando se es campesino, el estado no existe, queria ser como ellos pero cuando sentia los matorrales moviendose salia corriendo y mas de una vez moria de risa al darme cuenta de que eran lagartijas, siempre le hui a las peleas y cada vez que se hacian las reuniones familiares, mi padre se avergonzaba porque mis primos mataban de un tajo chivos, cerdos, novillos, gallinas y yo dejaba huir a los ratones para no matarlos, todos se burlaban por mi incapacidad de demostrar mi naturaleza humana y mi apellido de valientes, asi que mi madre habia tomado la decisión estatal en la que se negaba rotundamente mi ingreso a la milicia, un primo de ella era coronel y ella sabia de buena fuente que el ya habia ayudado a otro familiar de esos que solo se acuerdan del pariente cuando necesitan un favor y en este caso era para mi, solo tenia que mover sus influencias dentro del distrito militar para que yo resultara inhábil, solo tenia que asistir al examen medico y alli determinarian que mis testículos estarian proximos a estallar y que por tal razon no tenia los cojones para servir y defender a la patria. Todo parecia sencillo, el camion del ejercito llego a mi colegio con unos cinco soldados y la madre superiora la madre Leonor, nos informo por el megáfono de las oraciones y de los actos civicos que los barones de ultimo año de bachillerato debiamos formar en la cancha del colegio, salimos con cierta tranquilidad porque todos veniamos de familias, si no prestantes, al menos pudientes dentro del rango para un pais de pobres, asi que todos teniamos un amigo o un familiar en el ejercito, un amigo o un familiar en la alcaldía, un amigo o un familiar en la curia y hasta un amigo o un familiar ladron o asesino para los trabajos en los que no pudieran colaborar los anteriores, ademas habia que tener en cuenta que nuestro apellido estaba en la placa del parque de los fundadores, cuando cuatro familias cruzaron el arroyo y formaron un caserio de ocho casas porque cada una construyo la propia y la casa para sus trabajadores y llamo a este lado del rio pueblo nuevo, no pensaron mucho el nombre porque para nadie era importante el nombre como el contenido del mismo, se mudaron porque al otro lado del arroyo, la miseria y la violencia, habian arrasado con el pueblo y un huracán de esos que solo poseidon manda hacia el caribe porque sabe que aqui le sacamos chistes y camisetas a los huracanes termino por desmantelar el pueblo en un torbellino de muebles tristes y gentes y animales que se dejaban llevar por el viento abandonados a la corriente furiosa, como muertos que viajan por el rio con los ojos abiertos esperando que los gallinazos primero les arranquen los ojos y se demoren en llegar al corazon, en pueblo nuevo progresaron y se volvieron prosperos y de tanto mezclarse llego a un punto en que todos eran parientes, por eso muchos conocian a pueblo nuevo como el pueblito de los molina, pero con el tiempo llego mas gente, llegaron los cachacos con sus tiendas de viveres, llegaron los turcos con sus almacenes de telas, llegaron los italianos con sus carpinterías, llegaron los españoles con sus bares, llegaron hasta los holandeses a vender queso amarillo y rokeford empacados en celofan rojo a los paladares toscos de mis ancestros acostumbrados a cortar la la leche para el queso con los excrementos de chivo y tambien llego el cura y después del cura llego el inspector y un policia, y las putas nadie sabe de donde venian o si ya estaban alli, nadie se acuerda si hubo un antes o después de ellas porque simplemente parecia que siempre habian estado , aquí no habia asesinatos, ni robos, ni problemas porque todos pertenecian a la misma familia, pero con la llegada de tanto forastero, empezaron las primeras peleas, los primeros robos y desgraciadamente ocurrio el primer asesinato y el primer suicidio, ocurrio en el bar de los espiña, una cantina con tres trabajadoras inmensas y cariñosas, edipicas acostumbradas a mimar, mas que a exacerbar el libido de los hombres, cuentan que raul Jiménez estaba bebiendo ron caña con Arnulfo Madrid y ya los dos estaban en un punto de intoxicación bastante alto, se les veia discutir airados,nadie sabia porque empezo la discusión, la musica era bastante alta y solo se veia las expresiones de rabia de ambos porque con la musica nadie escucha las conversaciones, la escena fue tan veloz que nadie creyo lo ocurrido, raul partio la botella de cerveza, ambos estaban sentados, la botella quedo con una punta mortal, y raul envio el zarpaso con una velocidad y precision de un asesino natural y premeditado, el vidrio corto en dos la ahorta con una insicion pequeña de un centímetro de longitud suficiente para que se le escapara la vida a chorros a Arnulfo que abrio los ojos espantado pero no intento taparse dejo que la sangre lo abandonara, se levanto espantado, por dos segundos mirando a raul y se sento inmediatamente vencido por la ausencia de vitalidad, lo miro siempre hasta que se le apagaron los ojos, Arnulfo vio como su imagen se grababa en los ojos de su amigo y se le lleno la piel de un sudor helado, el estomago se le descompuso y el cerebro se le atasco con el borboton de pensamientos agolpados en las neuronas, que trataban de conectarse sin éxito para hallarle solucion a un problema que solo tenia dos soluciones, devolver el tiempo o morir. El sudor gasto toda el agua salada, los ojos se secaron, el mundo todavía estaba detenido y Arnulfo tomo la unica opcion que le brindaba su condicion humana, corto su garganta de izquierda a derecha y permitio que su alma persiguiera la de su amigo para pedirle perdon, alguien tuvo la delicadeza de apagar la musica y encender la luz, fue como si se apagara el mundo, como caer en un tobogán , como despertar de repente , ninguno se movio, todo era tan hiriente a la luz, el maquillaje excesivo de las putas tratando de ocultar su poca gracia, la ropa sucia y remnendada de todos los comensales, las paredes llenas de manchas a medio limpiar, el piso curtido y lleno de colillas y escupitajos, nadie sabia que hacer, nunca habian visto un muerto menor de setenta años, nunca habian visto el bar iluminado, una escena tan grotesca y tan triste, la pobreza y la muerte bebiendo juntas de la misma copa manchada de labial rojo, solo respiraban esperando que alguien dijera algo, que alguien se moviera, pero todos estaban estupefactos congelados en aquella fotografia mental que no se les borraria nunca de sus mentes, aquel cuadro fatal intachable, la paralisis duro tres minutos eternos hasta que pacho laynez el mas asiduo cliente del bar, que ya habia marcado todas las mesas, la barra y las puertas de los baños, con la leyenda de:¨ pacho ya volvio aquí¨ todavía con los efectos del licor a pesar de la adrenalina, levanto la voz y dijo: bueno ya se murieron y yo vine fue a beber, nadie pidio respeto, nadie refuto, nadie hizo gesto alguno de desaprobación porque en ese momento era pacho el unico que sabia lo que queria hacer, asi que se apagaron las luces, la musica volvio con las notas de un porro cadencioso, todos se olvidaron de los muertos y solo se volvieron a percatar de su presencia cuando sus familiares junto con el inspector llegaron casi al mismo tiempo, cada familia recogio su muerto, las mujeres gritaban sobre los cuerpos, lloraban a cantaros como cuando muere alguien que quieres, asi justamente lloraban, habian muerto dos hijos de buenas familias, dos buenos muchachos, trabajadores y animosos, dos buenos amigos que se habian perdonado todo, seguramente hasta la muerte pero sus familias no, mientras limpiaban la sangre de cada uno, que se habia revuelto debajo de la mesa, los hombres de cada familia de los Jiménez y de los Madrid se miraban como animales rabiosos, no se dijeron nada, pero todo el mundo sabia que eso no se iba a quedar asi, porque cada uno defenderia lo suyo, cada uno justificaria la sangre derramada con mas y mas sangre, la guerra entre los Jiménez y los Madrid cobro quince victimas mas de las cuales ninguna tenia el apellido Jiménez y mucho menos Madrid, fue la guerra de los desafortunados, de los que estan en el lugar equivocado en el momento equivocado, esa historia solo se ha transmitido de manera verbal y ya pertenece a la historia de pueblo nuevo, dicen que los Jiménez se fueron para Barranquilla y los Madrid se fueron para bosconia, algunos comentan que cada diciembre cada familia manda una cabeza de cerdo a la otra recordando el agravio, es posible que sigan con esa tradición las generaciones que talvez no sepan porque deben odiarse los unos a los otros cuando no se conocen cuando no saben la razon de aquella tragedia, a mi no me la contaron, simpelemente la oi, un dia cualquiera en la banca de aquella heladeria donde me sentaba a esperar que las turcas llegaran a comprar su helado italiano de naranja, la historia me quedo dando vueltas en la cabeza porque me parecia increíble que una guerra comience por un acto del que nadie supo la causa y me parecia inverosímil que murieran quince personas mas por la mera casualidad, por el infortunio de estar en el lugar equivocado en la guerra equivocada, cada uno murio por balas perdidas de asesinos incapaces de reconocer a sus victimas , por tazas de veneno intercambiadas a ultima hora, por serpientes caprichosas, lo extraño de esa guerra siempre ha sido que la unicas manos sucias de sangre fueron las de Arnulfo y raul, porque el resto de muertes fueron perpetradas por asesinos a sueldo que muy seguramente no recibieron pago alguno por tantos fallos, yo no podia creer a esa edad,que existiera en la vida tanta coincidencia, hasta ahora el unico echo atribuido a la exageración de la coincidencia fue cuando me cagaron dos pajaros a la vez uno en cada hombro, ese dia sonrei por lo casi imposible, por lo improbable, pero ocurrio y me fui sonriendo para mi casa, pero que quince personas murieran en lugar de otras del mismo apellido y que a pesar de los fracasos ambas familias insisteieran en la guerra, todo esto me parecia un despropósito inmenso, pero la vida me enseñaria sin mas ni mas que la casualidad viene desde el inicio de los tiempos, recorriendo especies, catastrofes, milagros, hasta llegar a este dia en que miro a los ojos a la mujer mas bella que jamas hallan visto los mios, y que la casualidad nos halla traido aquí después de que la fortuna o el infortunio me hizo asesinar tan estupidamente a mis enemigos, simplemente era increíble, ella escucho la historia completa, casi sin parpadear, con sus ojos azules de fantasia, que me tenian llorando por dentro, pero me dejo desconcertado cuando me pregunto nuevamente: y entonces porque te metiste al ejercito?. Quede perplejo porque no me puso atención, porque asi como miraba mi boca y quiza estaba imaginando que me besaba y que entregaba todo lo que no tenia para mi, tambien podia estar pensando que yo hablaba demaciado y contaba muchas estupideces, solo le respondi que fue la casualidad la que me trajo hasta aquí para concluir y no extenderme, le pregunte sobre su vida y solo me respondio lo que se podia suponer de antemano de una niña rica.
Pablo y los demas estaban en una mesa mirandome y riendose con la risa de los borrachos, yo los miraba por encima del hombro de maria victoria y no los extrañaba, comprendi el rotundo poder del amor, la incapacidad absoluta de vencer el vicio de amar, de mirarla, de escucharla, de respirar el mismo aire, de sentir su aliento tan cerca que su calor envilvia el mio en el aire y lo ahogaba en su vapor de vino tinto, la noche era perfecta, tan perfecta que me olvide que era un asesino, que era un tramposo recibiendo honores de heroe, me olvidede mi pasado, de mis otros posibles futuros y solo acepte el que me ubicaba para siempre al lado de maria victoria, hoy me doy cuenta que a los diezyocho años la eternidad es un plazo tan facil de cumplir y tan facil de comprometer. A pesar de mi embriaguez estaba maquinando la estrategia para volverla a ver, asi que le hice la promesa que otro dia le contaria con pelos y señales lo ocurrido y que me dejaria tomar una fotografia para el periodico de su universidad y que la dejaba en libertad para que le diera al articulo el enfoque que quisiera, me podia mostrar como un heroe venido de tierras olvidadas o como un patan con suerte, no le puse restricciones, ella acepto gustosa y me dijo que anotara su telefono y la llamara cuando tuviera tiempo, cuando me dieran una licencia y me invitaria a almorzar a un restaurante donde vendian la mejor comida costeña de la ciudad, hasta exagero y dijo que era mejor que la hecha en mi casa, a pablo o al negro los habria golpeado por decir algo asi pero con ella solo fui capaz de sonreir y pensar que con ella cualquier cosa debe saber a gloria, eso dio pie para que hablaramos de comida y la conversación tomo ese rumbo y seguimos horas y horas recorriendo la gastronomia de todo el pais, aquella gastronomia que disfrute sin ella y que toda junta, todos los mejores sabores en un elixir de combinaciones, la cambiaria sin pensarlo siquiera por la saliba con que moja sus labios, hablabamos de tantas cosas intrascendentes, irrelevantes pero tan importantes para poder estar frente a frente diciendole con otras palabras que la estaba esperando, que la seguira esperando en el futuro y diciendole entre claves que yo solo sabia descifrar en que punto del destino nos encontrariamos en la vida, parecia un milagro que los meseros no nos interrumpieron, que los periodistas se retiraron temprano, que mis compañeros borrachos no se me acercaron, que su papa no la llamo para presentarle a alguien importante, que la musica estaba en un termino moderado que me permitio para siempre reconocer su voz entre millones de sonidos y seria la voz con la que me hablarian los angeles en medio del infierno de mi locura. Pero sono un vals lento a las dos de la mañana y vi como empezaban a recoger de las mesas el bufette y recogian las copas y los invitados empezaban a despedirse y yo no me queria ir, no queria que esta noche terminara, no queria que me quitaran la noche mas feliz de mivida, lo sabia sin dudarlo sin vivir el futuro sabia que era la noche mas feliz de mi vida, sabia que aunque nos casaramos, esta noche en que la conoci seria mas feliz que el dia de bodas, porque alli en ese instante, solo me mostro el horizonte de su mundo, me mostro sus mares, las brisas, tierras lejanas que no he pisado, aguas dulces que no he bebido nunca, el paisaje de la tierra prometida en cada milimetro de su cuerpo, es el dia mas feliz de mi vida porque conoci la necesidad de vivirla por ella, el sentido del tiempo, del espacio, del pensamiento, todo lo encontre sin pretenderlo con una copa de vino en la mano. ella simplemente se fue, me dio un beso en la mejilla muy cerca de la boca y salio caminando rapido hacia su padre el la habia llamado y la esperaba junto a la puerta, solo alcance a hacer un gesto de que la llamaria ese mismo dia porque me habia ganado tres dias de licencia por mi supuesto heroísmo y aunque me prometieron que me llevarian en helicóptero a Santamarta y de alli podia dirigirme a pueblo nuevo, no seria asi, no me importaba que el alcalde me esperaba para darme las llaves de mi pueblo, no me importaba que veria a mis padres y los abrazaria y veria su orgullo dibujado en sus caras después de tanta ausencia, y a mis amigos y al rio en que tantas veces me bañe y donde me quitaria este rocio pegajoso de las madrugadas de esta ciudad, todo eso lo cambiaba por almorzar con maria victoria padilla, increíble la estupidez, la impracticidad del amor, la violencia con que arremete sobre los demas sentimientos es arrasadora, como activa esa capacidad de mandar al carajo todo, me senti nervioso porque no sabia a que horas la llamaria, cual seria la adecuada, seria muy pronto llamarla ese mismo dia, como la saludaria, ella seguiria igual de amable, me sacaria una excusa, me atreveria después de ese dia a invitarla nuevamente y si tenia novio, no le hice esa pregunta, no quise hacerla, simplemente me dio miedo, con todas esas preguntas y con el estomago descompuesto por la encrucijada emocional en la que me meti, camine donde mis amigos que todavía estaban en una mesa y que ni los meseros habian podido hacer levantar a pesar de que les recogieron todo el licor, discutian sobre algo que no pude hilar por mas que escuche de todos conclusiones y conjeturas, me sente un rato pero seguia con ella, aun estaba ese hilo de aliento uniendonos boca a boca y mis amigos aunque ebrios reconocieron inmediatamente que estaba mas enamorado que vivo, ellos se reian a carcajadas, pero cada uno tenia una razon por la que estaba mas que probado que maria victoria tambien estaba enamorada de mi, unos decian que me miraba con ganas de besarme, pablo decia que una mujer no se queda parada mas de tres horas con un hombre solo porque si, que tenia que haber mucho interes , el negro dijo que si me habia dado el telefono era la prueba irrefutable de que yo le gustaba, hoy después de tanto tiempo comprendo que los peores consejeros para un enamorado son los amigos, los buenos amigos, porque todos te llenan de esperanzas y ninguno te dice que camines con cuidado por ese valle, ninguno te dice que quiza no te amen, que quiza solo le pareciste agradable y que eso no es suficiente para amarte o siquiera para aceptarte como amigo, todos estan contigo y te hacen mal intermpretar cualquier gesto y engrandecer cualquier signo de aceptación, y tu te sumerges en ese sueño profundo porque es tan agradable sentirse amado sentir que alguien tan increíble, tan inimaginable, te piensa mas de lo que tu te piensas, y te necesita mas de lo que tu te necesitas, en definitiva cuando se esta enamorado es mejor entrar en una cuarentena voluntaria y alejarte de tus grandes amigos como si fueran demonios de la ilusion, pero como ser objetivo cuando uno deja de ser uno mismo, aprenderia tambien con el tiempo que la vida aunque a veces lo parece no es una telenovela, el amor no es difícil, el amor no te pone pruebas, no se esconde, no se camufla, si te aman no es necesario adivinar, el amor no tiene mañanas, el amor te habla de presentes.
Ayude a cargar al negro que estaba borracho y su inmensa figura no era capaz de sostenerse, tuvimos que cargarlo entre tres, dos a los lados y otro adelante evitando que se nos fuera de boca, lo acostamos en su litera, le quitamos las botas y le dejamos el camuflado, pablo se acosto tambien uniformado ycasi todos hicieron lo mismo, se desplomaron en sus literas y roncaron al unisono, yo sali sin hacer ruido como si el disparo de un cañon fuera capaz de despertarlos en esas condiciones, camine por el caminito empedrado hacia las casas de los oficiales donde quedaba la casa de huéspedes ilustres porque dormiria alli como premio, aunque sabia que no dormiria, sabia que daria vueltas en la cama luchando contra esa serpiente que se revolcaba en mis entrañas y que se habia tragado de un tajo a mi animal, ahora la ansiedad estaba dentro del amor, y el amor dentro de mi, revolcandose como un jumento en primavera, hasta cuando me atormentarian estos parasitos espirituales, llegue a la casa de huéspedes y un soldado me saludo como si yo fuera un alto dignatario y me abrio la puerta, le dije : gracias lanza, como nos decíamos los soldados rasos, con solo abrir la puerta me di cuenta que ese era otro mundo, que la gente importante vive una vida increíble, tan comoda, tan confortable, que es inevitable pensar que existe la reencarnación y que algo muy bueno hicieron en su vida anterior y que algo muy malo hicimos los pobres, me sente en la cama y era extremadamente comoda que a pesar de la taquicardia ocasionada por todos los eventos emocionantes de ese dia, seguramente caeria como una piedra en ese colchon tan blando, me quite las botas y camine con mis medias rotas en el piso frio hacia el baño, mi vejiga estaba a reventar pero como decirle a maria victoria que me esperara un momento para ir al baño y si después regresaba y no estaba, o peor aun, si después estaba con alguien, yo no sabria como entrar a la conversación, como apartarla de aquel intruso que no comprenderia que yo habia esperado por ella toda la vida y que necesitaba esos momentos para poder vivir el resto. El baño era gigantesco, parecia una habitación nueva tenia un tapete donde bien se podia dormir, una tina romana, griferia dorada y un lavamanos que por su tamaño podia ser utilizado como tina tambien, toallas limpias y sin los agujeros de las nuestras en las barracas, y curiosamente habia un espejo encima del orinal, me parecia gracioso, que pusieran un espejo alli para que uno se mirara mientras orinaba, cuando termine senti un alivio inmenso, se me estremecio el cuerpo y se erizo cada bello de mi cuerpo con la buena sensación, me subi la bragueta y me mire en el espejo y supuse que el espejo era para evitar el descuido de salir con la bragueta abajo, en la habitación habia tambien un televisor con miles de canales y en tantas lenguas que me parecia un desperdicio si los huéspedes rara vez tenian tiempo para quedarse en esa habitación, tenia tambien una pequeña nevera con varios licores, vodka, aguardiente, ron, tequila, brandy, y unos vinos con nombres franceses impronunciables, tambien jugo de naranja, hielo y refrescos de todo tipo, saque un refresco y lo bebi para quitarme el sabor a vino de la boca, recordé al centinela, asi que tome un refresco y se lo lleve y aproveche de paso para preguntarle por el espejo en el orinal, me dijo que lo habia mandado a poner un presidente hace mucho tiempo porque decia que mientras orinaba lo podian matar por la espalda y el queria morir como un hombre, sonrei por mi ocurrencia de la bragueta y me entre para descansar y para poder pensar en ella sin que nada ni nadie me interrumpiera, apague el televisor y la habitación quedo en silencio, solo se escuchaba la electricidad buscando salida por los cables, los electrones en su carrera incanzable de un lado al otro del cableado cada uno un universo donde habian otros rodrigos belmontes microscopicos suspirando por las marias victorias tambien microscopicas, recorde sus ojos, y mas que sus ojos, su mirada, recorde su boca y mas que su boca sus palabras, recorde su sonrisa, el beso en la mejilla, la piel suave y delicada contra mi piel lavada con el jabon con el que lavabamos la lona de las tiendas de campaña, su olor a perfume frances y mi olor natural resultado de la ingestión exagerada durante años de un revoltijo de guayaba, mangos y algo de guanábana, la respire en esa habitación solitaria y soñe con que ella me soñaba, se me salio una lagrima de confusion, de desconcierto, porque me senti indefenso contra aquella inmensidad que se me venia encima, estaba perdido en el mundo de esa habitación, extrañandome en mis propios recuerdos, trate de tranquilizarme como me decia pablo, cerre los ojos y puse mi mente en blanco y decidi resitar las palabras de la bilbila que mi mama pronunciaba cada vez que teniamos apuros o se sobrevinian problemas, cada dia trae su afan, esas eran de las cosas que recordaba de mi niñez, asi afrontaba los problemas ella porque sabia que independiente del resultado la vida seguia y según ella siempre habia una solucion y con eso se tranquilizaba y nos tranquilizaba a nosotros, a veces pienso que ella mas que confianza en sus frases, en sus proverbios, en sus pasajes biblicos, ella confiaba mas en mi padre que era un burro de trabajo capaz de sacar adelante cualquier empresa por complicada que pareciera porque su familia y su orgullo estaban primero que su propio bienestar, juntos sobrevivieron a epidemias de aftosa, sobrevivieron al carbunco traidos por los gringos para dañar los cultivos de guineo de su competencia y después comprarnos como gesto de buena voluntad a precios irrisorios nuestras plantaciones, tambien sobrevivieron a los tiempos del contrabando de leche de venezuela cuando la leche se puso a un precio tan bajo que los ganaderos y campesinos preferian verter sus calambucos de leche en el rio pueblo nuevo, en aquellos dias el rio era un torrente color hueso donde nos bañabamos en leche como las diosas griegas y sin mucho esfuerzo, ni la desdicha de la soledad del monte olimpo, ni sus tragedias epicas, nosotros que seguro estabamos en el ultimo renglón del escalafon divino, alli estabamos armando fogones con piedras y pelando platanos y yucas en un manantial de leche que ni los israelitas vieron en el desierto, pero nuestra alegria pueril era un contraste con la tristesa de ganaderos como mi padre que veian la ruina cerca, pero gracias a su versatilidad, empezo a fabricar queso y dulce de leche con hojitas de limon, y sustituyo sin problemas los productos hasta convertirlo en una empresa prospera, pero toda aquella prosperidad se iria rapidamente en las manos de los guerrilleros que extorsionaron sin piedad a todo aquel que tenia de un perro hacia arriba, hasta dejarnos mas pobres que ellos, mi papa en las noches en que se emborrachaba de la tristeza, despotricaba y los maldecia porque no entendia como gente que supuestamente lucha por la igualdad, no nos dejaba en igual condicion que ellos si no totalmente por debajo porque no nos quedaba ni para comer, en ese tiempo yo estaba ya recuperado de la locura y me dolia todo eso que veia y me dolia aun mas pensar en todo el dinero que gasto mi padre para sostenerme en aquel manicomio privado de la capital donde apunta de choques electricos y baños de agua fria trataban de hacerme despertar de aquel sueño, de aquella otra realidad y tambien para alejarme de los chismes de mi pueblo, a todo el que preguntaba sobre mi se le decia que yo me habia quedado en la capital a estudiar derecho, que el ejercito me habia otorgado esa beca por mis servicios heroicos a la patria y asi cubrieron la vergüenza del primer loco en la familia, porque simplemente las enfermedades tambien tienen su estatus social y obviamente las enfermedades mentales junto con las enfermedades venereas y los embarazos no deseados estaban en el ultimo lugar de la lista de enfermedades socialmente presentables.
Cerre los ojos por un instante ya tranquilizado en aquella cama inmensa, en aquel cuarto inmenso, en aquella comodidad inmensa, bendije en mi pensamiento al centinela de la puerta, di gracias a dios por haber conocido a maria victoria que en estos momentos dormiria placidamente para amanecer radiante y se levantaria con su pijama de seda y tomaria jugo de naranja y desayunaria cereal para seguir alimentando aquel cuerpo que nunca sintio necesidades, aquel espiritu que tampoco las vivio, miraria por la ventana un sol que solo alumbra a los ricos, leeria en el periodico las noticias increíbles, inconcebibles en su mundo, caminaria con sus pantuflas atercipeladas en su piso de mármol y una empleada del servicio domestico recojeria la mesa, le preguntaia como esta, y ella le comentaria como una infidencia, como un voto de confianza a la empleada de tanto tiempo, que en la noche habia conocido a un soldado que le llamaba mucho la atención y que casi no logra dormir por pensar en el, la empleada sonreiria y le diria que por fin se habia enamorado, reirian como en un episodio extremadamente cursi, pero tan deseado en estos momentos en que el amor le quita la estupidez a este tipo de eventos.
La mañana se hizo de nuevo como todos los dias y se hizo el medio dia como todos los dias y hubo cambio de turno asi que otro centinela vino a cuidar mi sueño, estaban los dos juntos en la puerta haciendo el cambio, cuando escucharon dentro de la habitación de huéspedes estruendo de cosas que se caen, de cosas que se lanzan, gritos de panico, quedaron estupefactos sin comprender que pasaba, me escucharon gritar adentro, gritaba fuerte y se me oia llorar, decia: no me maten! Una y otra vez, cada vez con mas panico, y el llanto de un condenado, escuchaban golpes en las paredes, escucharon mis improperios a todo pulmon, donde no deje mala palabra sin pronunciar, ellos me gritaban: que pasa lanza! Y yo les decia, me van a matar!, golpeaban la puerta pero yo no les abria, les decia que habia un perro en la puerta, ellos extrañados golpearon la chapa con la culata del fusil y entraron a la habitación miraron de un lado a otro apuntando, todo estaba desordenado, el telvisor gigantesco estaba roto en el piso, los adornos, todo estaba completamente destruido, miraron hacia una de las esquina y alli estaba yo cubierto con las cobijas de la cama tratando de protegerme de mi enemigo, se acercaron hacia mi y me descubrieron lentamente, yo no los miraba, me dijeron tranquilo lanza que no hay nadie, yo los mire con los ojos llenos de lagrimas con mi nariz chorreada en un moco abundante y tan trasparente que parecia sudor, les dije llorando, no me maten! Y ellos se miraron extrañados, intentaron levantarme pero les daba golpes tratando de huir de sus manos, forcejearon conmigo como quince minutos hasta que comprendieron que simplemente en la mañana mas feliz de mi vida, yo habia enloquecido.


3 comentarios:
Annie londoño 2.6.08
Tomare las palabras del escritor Jorge Luis Borges:
“yo soy un lector hedónico; la lectura histórica puede ser necesaria para un comentario critico, pero lo que uno debe pedir a los libros es el placer y eso es lo mas importante que la lectura puede darnos. Mucho más importante que los doctos biográficos, que las fechas, que las bibliografías que en ocasiones, entorpecen el acceso a los libros “.
No poseo conocimientos literario que me lleven ha ser una critica exhaustiva considero el primer capitulo mierda del ángel deja entrever un estilo de novela contemporánea profundiza minuciosamente en los estados y reacciones de la conciencia (sensaciones, pensamientos, asociaciones, imágenes o ideas persistentes, recuerdos).
• Los contenidos se muestran en forma fragmentada y aparentemente incoherentes combina la lógica de la razón con la lógica del inconciente; sueños, delirios locura, sonambulismo, impulsos, intuiciones.
• Prima el absurdo y la sinrazón, para mostrar al hombre en un mundo caótico, o sujeto a poderes incomprensibles, se observa el gusto por la improvisación en diferentes episodios.en su afán de reproducir exactamente la realidad hace un arte brutal y descarnado que termina mostrando la realidad en forma parcializada.
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Suerte para ti
eres el primer lector, desvirgaste el alma con la suavidad de los viejos cazadores. como darte las gracias, si me ha tocado dar tantas en la vida que ojala un gracias desgastado te funcione en tu hoja de vida celestial. un abrazo y mejor te doy un millon de gracias quiza tengan un poquito mas de valor.
Justicia poetica, no solo es justicia es libertad...
Hoy termine de leer tu novela, y como te dije alguna vez, eres un valiente, escribir no es nada fácil, sobre todo cuando se entrelazan historias tan espectaculares con una realidad tan cruel que muchos quisieran ignorar, pero que esta allí.
Te felicito, no desistas de tus sueños, quien sabe, tal vez a la vuelta del tiempo, seas el próximo nobel colombiano ;)
Muchos animos y buena suerte!!
TQM!!
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