Hoy tengo ganas de llorar, rara vez me pasa, pero hoy estoy triste, es tristeza no otro sentimiento, como la envidia o la rabia, voy a tener una bebe, mi novia tiene 5 meses de embarazo, y mientras miro su barriguita hinchada se me salen las lagrimas, atino a levantarme e irme a la cocina y llorar un poco graduando las lagrimas, graduando los gestos, y preparando la coartada en caso de ser sorprendido como lo hacen los machos, en un rato vuelvo a la sala y pongo cara de sueño, el perfecto camuflaje de la tristeza. Ahora que lo pienso jamás vi a papa llorar, no lloró cuando el frente Domingo Barrios del ELN secuestró y asesinó a su socio, no lloró cuando nos amenazaron, cuando nos sacaron de nuestra finca, no lloró cuando llego Jorge 40 y nos quemó la casa, no lloró en el bus que nos trajo desde Fundación a Medellín, no lloró cuando con la vergüenza del ganadero haciendo un nudo de corbata en el cuello, se echó al hombro una arroba de arroz que nos regaló la cruz roja, no lloró cuando yo a los 17 años con mi trabajo de mensajero a pie llevaba un chorizo y una libra de arroz, lo partíamos en pedacitos y nos rendía para los 4.pensandolo bien, ninguno de nosotros lloramos, porque todos esperamos en el fondo, que su llanto nos permitiera el nuestro, en cambio siempre ha sido capaz de reírse y mamar gallo como buen costeño , hasta en los momentos mas críticos del miedo y la miseria. Siento que traiciono esa herencia porque quiero llorar a cantaros, quiero dejarme flotar en lagrimas, boca arriba como lo hacia en el mar de santamarta en los buenos tiempos cuando solo me preocupaba por la cantidad bloqueador solar, no quiero que mi hija me vea llorar, no quiero que ella llore, que no se me salgan las lagrimas frente a ella cuando llegue la pregunta inevitable, cuando me pregunte por que los malos, los que nos quitaron todo, los que nos desplazaron, los que nos extorsionaron, los que nos robaron, los que secuestran, los que asesinan, reciben recompensas, y son llevados a países del primer mundo a vivir como reyes, cuando a nosotros no nos dan visa para ningún país, como le explico que aunque en los comerciales y en los chistes, se muestre al desplazado como un mendigo, nosotros no lo somos, que el coronel no tiene quien le escriba no es ficción ni historia sino hechos reales y recientes, que tal vez hemos tenido una dignidad mas grande que nuestras capacidades, como le explico que ser bueno, es bueno, que el bien siempre triunfa cuando aquí se recompensa al malo, cuando los políticos que ayudan a los malos a asesinar al pueblo salen de la cárcel en sus camionetas de lujo después de unos cuantos meses y muestran en su rostro el llanto como si hubieran pasado por algo que no merecían, cuando en algún rancho miserable del magdalena a la luz de un mechón de gas una madre espera que una calavera se levante y susurre al viento el nombre de esa tierra que le mancha los huesos, para que ella descanse en paz y entierre en su corazón al hijo, al esposo, al padre, a la impotencia. ¿Dime donde estas? Suplica cada noche una madre, una llorona que se volvió carne, un fantasma que se enfermo de vida y llora un hijo, llora un padre, llora un esposo, llora una nación, llora un pasado. Quizá tan solo le explique que nuestro país es un país religioso y que por eso aplicamos mucho la parábola del hijo prodigo, que premiamos al hijo que vuelve al redil, así sea un hijo capaz de matar a su padre, que el colombiano es un ser extraordinario de mas de dos mejillas. Pueda ser que ella nunca en su curiosidad vea los afichitos humildes de mi campaña a la asamblea departamental de Antioquia, porque tal vez no entienda como quería ser uno de esos que nunca nos ayudaron, como quería ser otro monarca criollo cuyo concepto de humildad es vestir jean y camiseta, cuyo concepto de ser pueblo es comerse el sancocho que le brindan los campesinos, cuando no saben pelar una yuca, como le digo a mi niña que yo quería hacer política diferente ,si todos dicen lo mismo, si todos son el cambio, si todos son la nueva política, si todos combaten la corrupción, si todos son venidos de las entrañas del pueblo, como quitarle la piel de oveja, a esos lobos que ya no usan disfraz sino cirugía plástica. Supongo que todo eso no debe preocuparme, no te preocupes por el futuro dicen los libros de autoayuda, vive el presente. Mi presente llora en la cocina a escondidas y no le quiere contar a la mujer que espera a su bebe, ni a su mama que espera el dinero del arriendo, ni a su papa que espera dinero para sobrevivir en fundación mientras va de un lado a otro; del incoder a la defensoría, de la defensoría al banco agrario, reclamando sus tierras, que simplemente me quedé sin trabajo, y que solo espero que el Dios que alguna vez hizo crecer el maíz en nuestra tierra, busque en su libretica de apuntes, un apellido tachado en el magdalena, y depronto aun alcance a leer el apellido Martínez.
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1 comentario:
Hoy TAMBIÉN tengo ganas de llorar, me pasa, estoy triste!
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